La Tribuna del Agro: producir conservando en el "Año de los Pastizales y de los Pastores"
marzo 8, 2026TÍTULO: La Tribuna del Agro: el llamado urgente a proteger los pastizales en Uruguay
CUERPO:
La Tribuna del Agro en El Observador dedicó recientemente un espacio destacado a un tema de crucial importancia: la conservación de los pastizales en Uruguay. En su columna, Carlos María Uriarte, presidente de la Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal (AUGAP), enfatizó la necesidad apremiante de resguardar estos ecosistemas antes de que desaparezcan.
Uriarte, en su reflexión publicada el 8 de marzo de 2026, subrayó que los pastizales son el cimiento de la ganadería uruguaya, una parte inherente de su identidad productiva y un componente vital para la resiliencia ambiental, la capacidad de producción y la competitividad del sector.
Con el año 2026 declarado por la UNESCO y la FAO como el “Año de los Pastizales y de los Pastores”, Uruguay tiene una oportunidad sin igual para destacar su modelo ganadero pastoril, una característica que lo hace casi único en el panorama mundial. A pesar de esta distinción, Uriarte lamenta que muchos ganaderos uruguayos aún no dimensionan plenamente la bendición de este recurso. Insertado en el corazón del vasto Bioma Pampa, un ecosistema de 1.2 millones de kilómetros cuadrados, el país desempeña un papel fundamental en la producción global de alimentos, una tarea que se vuelve más crítica ante la proyección de un aumento de 2.000 millones de personas en la población mundial para 2050.
La importancia de los pastizales para Uruguay es multifacética. Constituyen el pilar de su ganadería y forjan una parte esencial de su identidad. Su resiliencia es clave para el ambiente y la producción, pues son los últimos en sucumbir ante una crisis hídrica y los primeros en rebrotar. Económicamente, potencian la competitividad del sector, permitiendo la producción de carne, lana y leche a bajo costo. Además, la ganadería pastoril contribuye significativamente al cuidado ambiental al funcionar como sumideros de carbono, compensando emisiones de rumiantes; al preservar la biodiversidad, tanto en la superficie como en el suelo; y al mantener la calidad del agua. Su influencia se extiende también a la conservación de la cultura y el modo de vida rural tradicional.
Sin embargo, en las últimas cuatro décadas, el área de pastizales naturales en Uruguay ha experimentado una reducción drástica. En 1985, abarcaban aproximadamente el 75% del territorio nacional, mientras que en 2024 apenas alcanzan el 57%. Esto representa una pérdida de 2.9 millones de hectáreas, equivalente al 22% de su superficie original, principalmente debido al avance de la agricultura y la forestación. El área agrícola se disparó un 136%, pasando de 1.4 millones a 3.4 millones de hectáreas, y la silvicultura se multiplicó por diez, de 130.000 a 1.3 millones de hectáreas en el mismo período.
Este cambio en el uso del suelo no fue uniforme. Zonas como el suroeste y litoral centro/sur vieron una mayor expansión agrícola, mientras que la forestación predominó en el litoral centro/norte y las sierras del este. Aún persisten áreas mayoritariamente pastoriles, como la cuesta basáltica del litoral norte. Uriarte compara la situación de Uruguay con la Amazonía: mientras que allí la expansión productiva implica deforestación, en Uruguay conlleva una «despastizalización», afirmando que los pastizales son «nuestra Amazonia». A pesar de su importancia vital, los pastizales carecen de una protección legal específica, a diferencia de los suelos, el bosque nativo, las reservas, las lagunas costeras y los humedales. Es imperativo, sostiene, pensar en su protección antes de que desaparezcan.
Considerando estos desafíos y la relevancia del año en curso, AUGAP impulsa una serie de estrategias: la promoción de buenas prácticas de manejo, la mejora de la productividad y calidad de los pastizales, y el desarrollo de tecnologías complementarias, como el control de malezas (Capín Annoni, Senecio, Toyo, entre otros), el acceso a agua de calidad y la optimización de la vida del suelo. Se busca también fomentar la sinergia con otros rubros, como la agricultura para la suplementación y la forestación para sombra y abrigo. Finalmente, la asociación propone el desarrollo de un marco legal similar al de los montes nativos, pero basado en políticas de incentivos y la valoración de los servicios ecosistémicos que brindan los pastizales, en lugar de multas o prohibiciones. Uriarte concluye que AUGAP, con sus más de 200 ganaderos, no se opone a otros sectores productivos, sino que defiende vehementemente a los pastizales.
Carlos María Uriarte es ingeniero agrónomo, productor agropecuario, presidente de AUGAP, expresidente de la Federación Rural (FR) y exministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
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