El MGAP detalla medidas y expedientes contra residuos biológicos en alimentos para salvaguardar los mercados
julio 31, 2026El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) ha intensificado su monitoreo para reducir la presencia de residuos biológicos en productos alimentarios, implementando un mecanismo que identifica, rectifica y resguarda los circuitos comerciales. Esta medida se comunicó el 30 de julio de 2026.
La Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), dependiente del MGAP, reveló que durante el año 2025 se abrieron 308 expedientes administrativos. Estos casos estuvieron relacionados con el hallazgo de restos de fármacos veterinarios, pesticidas u otros contaminantes en productos derivados de animales.
Además, en lo que va de 2026, se han iniciado 191 expedientes más, sumando un total de 499 procedimientos desde principios del año anterior. Estos procedimientos afectan a diversos actores, incluyendo productores agropecuarios, empresas, fideicomisos y veterinarios.
La DGSG hizo públicos los resultados de las acciones llevadas a cabo en el marco del Programa Nacional de Residuos Biológicos (PNRB), enfatizando su compromiso con la transparencia y la defensa de la condición sanitaria de Uruguay.
En este contexto, se aclaró que estas cifras no indican un menoscabo en la sanidad, sino que son resultado de una intensificación en la vigilancia. Desde octubre de 2025, el MGAP ha aumentado el muestreo oficial en los establecimientos frigoríficos en aproximadamente un 20%, priorizando las áreas con mayor incidencia de garrapatas.
Este incremento en el control se traduce en un aumento de las detecciones: cada expediente representa una situación que el sistema logró identificar, rastrear hasta su punto de origen e iniciar un proceso. Se subraya que esta es la operación esperada de un sistema de monitoreo eficaz.
La capacidad de Uruguay para identificar rápidamente el establecimiento de origen y comenzar las acciones correspondientes ante una detección analítica en un frigorífico o mercado de destino, en pocos días, es posible gracias a su sistema de trazabilidad individual del ganado, reconocido globalmente por su escala. Cabe destacar que ningún expediente se inicia sin contar con un resultado analítico que confirme la no conformidad.
**Prevenir la reincidencia del problema**
El objetivo primordial del PNRB no reside en castigar a los productores, sino en asegurar la inocuidad alimentaria y mantener el acceso de Uruguay a los mercados internacionales. Por ello, la respuesta inicial del sistema ante un hallazgo se centra en la corrección y prevención, a través de tres acciones fundamentales:
1. El predio afectado queda preventivamente impedido de remitir animales a faena, registrándose esta medida en el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG). Esta interdicción no constituye una sanción, sino una acción cautelar diseñada para proteger la cadena de exportación durante la investigación y como herramienta para que el productor subsane la situación.
2. Para anular la restricción, el establecimiento debe presentar un plan de trabajo. Este plan, desarrollado en colaboración con un veterinario particular y aprobado por los servicios técnicos del estado, debe garantizar la correcta aplicación de los medicamentos veterinarios.
3. Simultáneamente, el MGAP, en conjunto con el Instituto Nacional de Carnes (INAC), implementa una campaña educativa a nivel nacional sobre el uso adecuado de los fármacos veterinarios y la observancia de los plazos de espera. A esto se suma un nuevo etiquetado que resalta los periodos de retiro en los envases, buscando prevenir incumplimientos por falta de información.
Desde el MGAP se indicó que, en la mayoría de las ocasiones, las detecciones se deben al incumplimiento de los tiempos de espera entre la administración de un producto y el envío del animal a faena, a menudo por ignorancia y no por acciones intencionales. El sistema busca corregir estas situaciones para evitar su recurrencia.
**Resoluciones sancionatorias**
Durante el período analizado, se emitieron 52 resoluciones con carácter sancionatorio relacionadas con el PNRB (23 en 2025, referentes a expedientes de años previos, y 29 en 2026). A estas se añaden 6 resoluciones gestionadas bajo la Resolución DGSG N° 311/2025, que establece el marco de faltas desde octubre de 2025.
La disparidad entre los expedientes abiertos y las sanciones impuestas obedece a dos factores. Primero, el respeto al debido proceso administrativo: cada afectado tiene derecho a acceder al expediente, presentar sus argumentos, aportar pruebas y ser escuchado antes de que se tome una decisión. Un expediente en curso es una investigación activa, no una sanción inminente.
El segundo factor es la lógica inherente al sistema: si se demuestra la corrección y regularización de la situación, la sanción se ajusta a derecho. Sin embargo, esto no implica permisividad ante faltas graves o reiteradas. La legislación actual contempla la suspensión obligatoria del movimiento de ganado y multas considerablemente mayores por la detección de residuos que superen los límites establecidos, además de considerar como una falta muy grave la utilización de productos no permitidos.
Uruguay no puede tolerar que la inobservancia de los tiempos de espera por parte de algunos ponga en riesgo la labor de toda la cadena productiva. El actual marco regulatorio, compuesto por la Resolución DGSG N° 311/2025 y el Decreto N° 88/2026 —que modernizó el sistema de prevención y monitoreo activo desde 2009—, proporciona al Estado las herramientas necesarias para evitarlo.
**Estrategia integral en la cadena**
Las iniciativas del PNRB forman parte de una estrategia integral más amplia, cuyo objetivo es abordar el problema desde su raíz:
* El Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, que busca resolver la causa subyacente de muchas detecciones: la resistencia cada vez mayor del parásito, lo que lleva a un uso más frecuente e intensivo de garrapaticidas.
* La formación y el renovado sistema de etiquetado, que aseguran que la información sobre los tiempos de espera esté presente en cada envase y en cada establecimiento.
* La inclusión de la evaluación de proveedores en los manuales de buenas prácticas de los frigoríficos, lo que convierte a la industria en un colaborador clave en las tareas de control.
* La intensificación del muestreo y el sistema de trazabilidad, que garantizan que cada detección sea debidamente atendida.
El sistema opera en un orden claro, priorizando la prevención, el acompañamiento técnico, la corrección y, si es necesario, la sanción, según se destacó.
**Relevancia de la iniciativa**
Uruguay, como exportador de alimentos a los mercados más rigurosos globalmente, tiene como su mayor valor la confianza ganada a lo largo de décadas por su trazabilidad e inocuidad. La vasta mayoría de los productores uruguayos observa estrictamente las buenas prácticas. El Programa Nacional de Residuos Biológicos (PNRB) salvaguarda este esfuerzo colectivo, impidiendo que las faltas de unos pocos –a menudo subsanables– pongan en riesgo la reputación sanitaria que es patrimonio de toda la nación.
El Dr. Marcelo Rodríguez, Director General de Servicios Ganaderos, afirmó: «La finalidad del Programa no es castigar al productor, sino asegurar que el inconveniente sea detectado, enmendado y no se repita. Brindamos asistencia técnica a quienes incurrieron en una falta para que subsanen su situación, pero actuamos con firmeza cuando los comportamientos persistentes amenazan los mercados que son un bien común. Esta es la exigencia de nuestros compradores, y el Estado debe mantener ese estándar».
Finalmente, la DGSG reitera su compromiso de informar de forma regular sobre los avances del Programa Nacional de Residuos Biológicos. Considera que la transparencia en la gestión de los sistemas de control es, por sí misma, una salvaguarda sanitaria tanto para los mercados internacionales como para la sociedad uruguaya.
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