Tras años de declive, el rubro ovino en Uruguay experimenta un resurgir con precios récord

Tras años de declive, el rubro ovino en Uruguay experimenta un resurgir con precios récord

julio 20, 2026 0 Por

Luego de un prolongado período de desafíos, el sector ovino uruguayo finalmente celebra un año de bonanza. Marcado por valores históricos para la carne y las mejores cotizaciones de lana en mucho tiempo, el rubro proyecta una recuperación de su majada a partir de la zafra 2026/27, que ya se ha puesto en marcha.

La ganadería inicia el ciclo 2026/27 con la esperanza de que el segmento ovino, históricamente robusto pero severamente afectado durante décadas, logre revertir la tendencia descendente que ha diezmado su población. De un pico de más de 25 millones de cabezas entre 1990 y 1992, la cifra cayó a menos de 5 millones el año pasado, con pocas expectativas de un repunte significativo para junio de 2026, dado el registro de 4,8 millones al cierre del ejercicio 2025. Sin embargo, el primer semestre de este año ha transformado el panorama por completo.

El mercado de lanas ha cobrado un dinamismo renovado y el precio de la carne ovina se ha recuperado significativamente tras alcanzar un mínimo anual. La escasez global de ovinos, sumada a un incremento en el consumo, ha impulsado los mercados. Actualmente, Uruguay registra una coincidencia inédita: un valor récord para la exportación de carne ovina y un marcado aumento en los precios de la fibra.

Tras una década de los noventa desfavorable, marcada por la liquidación de un vasto stock en Australia, los precios de la lana han fluctuado. Sin embargo, cuando el Indicador de Mercados del Este (IME) australiano supera los US$12 por kilo base limpia, se abren oportunidades para valores locales cercanos a los US$10 por kilo de Merino fino. Este hito solo se ha presentado tres veces en el presente siglo, y una de ellas ocurre este año. Lo extraordinario es que esto coincida con un precio histórico para la carne ovina, que por primera vez se ha estabilizado por encima de los US$7.000 por tonelada.

Alfredo Fros, presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), describe este escenario como «inusual» por su doble favorabilidad para carne y lana. La institución celebra su 60º aniversario en un contexto de precios firmes que han revitalizado el ánimo del sector, que venía de años de cotizaciones deprimidas y una drástica reducción de la majada por la sequía de 2023.

Los precios de la lana se encuentran en su punto más alto en siete años. Con las esquilas preparto y los nacimientos en curso, la zafra 2026/27 genera la mayor expectativa en mucho tiempo, con un notable incremento en las ventas de lana «en el lomo». Aunque no se espera un gran repunte de la población este año, la baja faena sugiere retención de vientres y una búsqueda activa de majadas de cría por parte de los productores, con escasa oferta. La previsión es que la caída se detenga y que los actuales valores de carne y lana incentiven un cambio de tendencia que se refleje en el próximo censo de lanares en 2027.

Pablo Iramendi, nuevo presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores de Lanas del Uruguay (UCRLU), señala que «después de tres o cuatro años complicados, con valores muy bajos, los precios empezaron a acomodarse a principios de la zafra 2025 y, por suerte, no han parado de subir». La simultaneidad de buenos precios para lana y carne ofrece mayores incentivos para la cría. Una encuesta del SUL entre productores reveló un aumento del 5,5% en la intención de encarnerada.

**Mínimos históricos en la faena ovina**
La faena de ovinos en los últimos doce meses se redujo en casi 75 mil cabezas, pasando de 829 mil a 755 mil, marcando el nivel más bajo para un año móvil en más de dos décadas. El mes pasado alcanzó un mínimo de solo 16.238 lanares, un 60% menos que un año atrás y apenas por encima del inactivo abril de 2016, afectado por El Niño. Las ovejas representaron 200 mil en los últimos 12 meses (26% del total), con una caída interanual del 15,5%. Sin embargo, como porcentaje de la faena total, esto indica una retención importante, aunque moderada. Fros subraya que «dentro de la caída general de la faena, los vientres cayeron más, lo que es una señal de retención», agregando que en la zafra de reproductores «se vendió absolutamente todo a buenos precios». El stock de vientres sufrió una caída del 10% el año pasado. Lograr una estabilización este año para crecer el próximo es crucial para una industria lanera que cada vez más depende de fibras importadas.

**Carne ovina alcanza valor récord**
Diversos factores impulsan el precio de la carne ovina: la aprobación de Israel para carne con hueso, la limitada oferta internacional, el auge general de las proteínas, y el crecimiento de poblaciones asiáticas y africanas en Europa con mayor poder adquisitivo, que han popularizado platos como el shawarma. El valor de exportación de la carne ovina superó este mes los US$7.000 la tonelada. Los corderos están marcando récords semanales, acercándose a los US$6,20 por kilo, mientras que las ovejas ya sobrepasan los US$5,10 por kilo.

**Zafra lanera: de menos a más en precios**
La zafra lanera 2025/26 tuvo un inicio modesto pero una evolución muy favorable. Desde finales de 2025, el mercado subió de forma constante, alcanzando un máximo superior a US$14 por kilo en el indicador IME de Australia, el valor más alto desde 2019. Santiago Onandi, anterior secretario y presidente de la UCRLU, destacó la agilidad de la comercialización. Para mayo y junio, los negocios fueron puntuales por la falta de stock. La demanda sostenida y los buenos valores para las distintas finuras hicieron que los stocks se agotaran a medida que los precios escalaban. En los picos de enero y febrero, se registraron valores de US$8 por kilo para lanas de 18 micras y US$7 para lotes de 20 micras, mientras que las lanas Corriedale tradicionales se negociaron entre US$1,85 y US$2 por kilo, incluso sin acondicionar.

Actualmente, al inicio de la zafra 2026/27, el Merino superfino de 16 micras certificado supera los US$12 por kilo. Las lanas certificadas de 16 y 17 micras se cotizan entre US$2 y US$3 por encima del promedio de la zafra anterior. Las de 18 y 18,5 micras, muy solicitadas, alcanzan los US$11 por kilo vellón certificada, y en julio de 2026, las lanas de 20 micras certificadas se sitúan entre US$9 y US$10. Las lanas medias y gruesas —Corriedale, Merilín, Ideal—, que venían rezagadas, también acompañan la suba: las 28 micras operan a US$2 o más, y con grifa verde pueden llegar a US$2,50 o US$2,60 según el rendimiento. Onandi recordó que no hace mucho tiempo, obtener US$1 por kilo en lanas de 28 micras se consideraba una buena oportunidad.

**La oferta de lana continuará disminuyendo**
Los primeros lotes de la nueva zafra se comercializan con fuerte demanda de exportadores y topistas, incluyendo la venta de lana «en el lomo» para aprovechar los precios favorables. Iramendi explica que el stock en manos de los productores es prácticamente nulo. Los compradores están asegurando lotes ante una temporada que se anticipa con oferta limitada. El stock ovino en Australia se estima en 67,1 millones de cabezas en 2026, con una proyectada reducción a 66,4 millones en 2027 debido al efecto de El Niño, lo que podría posponer la reconstrucción de majadas. La cantidad de fardos subastados en Australia bajó un 17% en las últimas dos temporadas, y se espera otra reducción en 2026/27. Esta disminución en la oferta de materia prima en Australia y Nueva Zelanda debería sostener los valores al menos a los niveles actuales. La producción uruguaya de lana ronda los 18 millones de kilos, muy por debajo de los 27-28 millones de hace una década y los 100 millones de los años noventa.

**Diferenciación como clave para el crecimiento**
La diferenciación a través de la separación de tipos de lana, junto con los atributos ambientales y de bienestar animal, es crucial para el rubro ovino en Uruguay. Fros destaca que se ha aprendido a identificar y satisfacer las demandas del consumidor, generando las condiciones y certificaciones necesarias. El reto inmediato es potenciar la capacidad productiva de la oveja, aprovechando el aumento del precio del cordero. Uruguay tiene el potencial de recomponer su majada más rápidamente que otros países. La demanda sostenida para exportar animales en pie, que actualmente no se puede cumplir, es un factor de seguridad para quienes invierten.

La gran incógnita es la duración de este período favorable. Sin embargo, la fuerte competencia de un precio también récord para el ternero dificulta proyectar un crecimiento ovino muy pronunciado. La ganadería vacuna es más sencilla, menos propensa al robo, con menos depredadores y genera entre US$700 y US$800 por cabeza. El esfuerzo de los productores de lanas finas y ultrafinas, por un lado, y la prolificidad de las razas carniceras, por otro, pueden dar lugar a diferentes modelos de ovinocultura. A la producción tradicional en campo natural se pueden sumar explotaciones a pequeña escala en zonas periurbanas de Montevideo o la cría de ovinos complementaria a la agricultura, dado que no compactan los suelos. El engorde a corral de ovinos también está en auge, ya que, con estos precios, el uso de grano en la producción ovina se incrementa, al igual que en la vacuna.

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