Ralentización en la Inversión de Maquinaria Agrícola en Uruguay
agosto 5, 2026La inversión de los agricultores uruguayos en maquinaria ha mostrado una desaceleración notable, marcando un curso descendente durante los últimos tres años. Esta conclusión se desprende de un informe del Departamento de Consultoría de Carle & Andrioli, al que tuvo acceso El Observador, con fecha del 5 de agosto de 2026.
El análisis revela que, para la campaña agrícola que concluyó en junio de 2026, el desembolso en equipos agropecuarios experimentó una disminución del 6%. Este cálculo se basa en las cifras de importación de tractores, cosechadoras y sembradoras, datos proporcionados por la Dirección Nacional de Aduanas (DNA).
La adquisición de nueva maquinaria es crucial, ya que no solo promueve mayores rendimientos, sino que también facilita la automatización de labores, optimiza los tiempos de trabajo y permite ajustar los costos asociados a insumos y mano de obra.
**Historial de la inversión en el agro**
Examinando la evolución de la inversión en maquinaria agrícola en años recientes, se observa un incremento considerable en los ciclos productivos terminados en junio de 2021, 2022 y 2023. Esto llevó al índice de inversión en 2023 a alcanzar su punto más alto en ocho temporadas.
Sin embargo, la tendencia de crecimiento se interrumpió abruptamente en la zafra 2023-24, cuando elementos climáticos y de mercado mermaron las perspectivas de los agricultores, resultando en una disminución del 35% en la inversión agrícola. Posteriormente, durante la campaña 2024-25, se registró un modesto aumento del 4%.
Variaciones porcentuales por ciclo productivo:
* 28% en 2020/21
* 55% en 2021/22
* 34% en 2022/23
* -35% en 2023/24
* 4% en 2024/25
**Inversión en la zafra 2025-26**
Retomando la campaña que cerró en junio de 2026, la inversión en equipamiento agropecuario cayó un 6%, según el Índice de Inversión en Maquinaria Agrícola (IDIMA) de CARLE & ANDRIOLI, que se basa en los datos de importación de tractores, cosechadoras y sembradoras de la Dirección de Aduanas. Este panorama confirma que el gasto en maquinaria por parte de los productores agrícolas ha perdido su fuerza, evidenciando un declive sostenido durante el último trienio.
El monto total de las importaciones de estos equipos, que conforman el índice, alcanzó los U$S 187 millones en la zafra 2025-26, una cifra menor a los U$S 191 millones registrados en el período anterior.
A pesar de la reciente caída, una perspectiva a mediano plazo indica que los niveles de inversión en maquinaria agrícola al cierre de esta zafra superan los de hace cinco años, impulsados principalmente por el dinamismo de la campaña 2021-22 (Índice de 2020-21: 62; de 2025-26: 80). Cabe destacar que el último trimestre de la zafra mostró una disminución del 10%.
**Características de la inversión agrícola**
La metodología del IDIMA, el índice de inversión en maquinaria agrícola, se centra en los valores de importación de la maquinaria principal, que representan la parte sustancial del capital invertido. Es importante señalar que este índice no abarca implementos agrícolas, ya sean importados o de fabricación nacional, ni la comercialización de equipos de segunda mano en el mercado local.
La inversión en el sector agropecuario se ve complementada por la producción nacional. Según datos de Uruguay XXI, en el país se fabrican más de 300 tipos de implementos para ganadería, agricultura, lechería, forestación y horticultura. En 2025, el volumen físico de esta producción nacional experimentó un aumento del 12% en comparación con el año anterior.
Distribución de los valores de importación de maquinaria:
* 41% tractores
* 38% cosechadoras
* 21% sembradoras y fertilizadoras
Al analizar los valores de importación según el tipo de maquinaria, los tractores conservaron su preponderancia en la última campaña, seguidos por las cosechadoras, sumando entre ambos cerca del 80% del total. Durante esta zafra, las sembradoras fueron los equipos con la mayor contracción (16%), mientras que las cosechadoras bajaron un 5% y las importaciones de tractores se mantuvieron estables.
En cuanto a la procedencia de la maquinaria importada, Brasil fue el principal proveedor (38%), seguido por Estados Unidos (22%) y la Unión Europea (16%). Otros países como China, India, Argentina, Canadá y México también contribuyeron con el resto de las importaciones. Una particularidad de esta inversión es el incremento en el valor unitario de los equipos debido a la integración de nuevas tecnologías. Estas, en conjunto con una adecuada gestión agronómica, permiten una agricultura más eficiente y respetuosa con los recursos naturales y el medio ambiente. Esta disminución en la inversión agrícola se enmarca en un período de contracción general de la inversión en el país, que, según Cuentas Nacionales, se redujo un 2% interanual entre julio de 2025 y marzo de 2026 en la formación bruta de capital fijo.
**Inversión y productividad**
El índice de inversión por hectárea se estableció en U$S 80 en el último ciclo, una cifra comparable a las dos zafras previas. A pesar de esto, el comportamiento de la inversión agrícola en el último quinquenio ha logrado modernizar el parque de maquinaria y mejorar la capacidad productiva, gracias al ímpetu inversor de los ciclos 2021-22 y 2022-23, estimulado por un período de precios elevados.
Inversión por hectárea en maquinaria agrícola (dólares corrientes):
* US$ 70/ha de promedio de 2011 a 2021
* US$ 98/ha 2021-22
* US$ 120/ha 2022-23
* US$ 79/ha 2023-24
* US$ 78/ha 2024-25
* US$ 80/ha 2025-26
Además, el Indicador de Productividad Promedio Ponderado por Hectárea (IPPA) desarrollado por la consultora, señala que estas inversiones han impulsado un aumento del 16% en los rendimientos agrícolas durante la última década.
**Síntesis y Metodología**
Metodología del IDIMA: Dado que una gran parte de la adquisición de bienes de capital en Uruguay se efectúa a través de importaciones, el IDIMA (Índice de Inversión en Maquinaria Agrícola) sirve como indicador aproximado de la tendencia de inversión en el sector. Este índice considera el valor en dólares constantes de las importaciones de tractores, sembradoras y cosechadoras, basándose en los datos de la Dirección Nacional de Aduanas. Para el ciclo 2025/26, el IDIMA se estableció en 80 (tomando junio de 2010 como base 100).
Metodología del IPPA: El IPPA, por su parte, calcula los rendimientos por hectárea de los cultivos predominantes (soja, trigo, arroz, cebada y maíz), ponderados según la superficie sembrada. Su elaboración se realiza mediante el método de medias móviles de los últimos cinco ciclos agrícolas (con un promedio de las zafras 1999-2003 como base 100). Es relevante mencionar que el informe toma en cuenta las inversiones en tractores, sembradoras, cosechadoras y pulverizadoras.
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